facebook   twitter   youtube   instagram   instagram
MI CUENTA      0
ENVIOS POR MRW / RETIROS EN TIENDAS VAGOS

Tour de Otro Mundo: CAMINO A LA NADA / CAPITULO 03

HONG KONG



TOUR DE OTRO MUNDO
CAMINO A LA NADA / HONG KONG

CAPITULO 03

SIGUIENDO A CONFUCIO Y UNA MENTE CURIOSA

K’ung-fu-tzu, literalmente «Maestro Kong», fue un reconocido pensador chino cuya doctrina recibió el nombre de confucianismo. El nombre habitual de Confucio en chino mandarín es Kǒngzǐ, «Maestro Kong» y una variante de este nombre, poco habitual en la actualidad, es Kǒng Fūzǐ, de la que se deriva el nombre tradicional en español a partir de la forma latinizada Confucius.

La idea de la doctrina confuciana se basa en recuperar a los antiguos sabios de la cultura e influir con ellos en las costumbres del pueblo Me tomo un breve tiempo para reflexionar sobre tan maravillosa visión y me pierdo en nuestra historia contemporánea preguntándome que le pasó a nuestras sociedades modernas y porqué vivimos en un sistema creado y diseñado a nuestra equivocada visión de vida, por demás insustentable y poco amigable con nuestro planeta?.

La esencia de las enseñanzas de Confucio gira entorno a la buena conducta en la vida, la caridad, la justicia y respeto a la jerarquía o antigüedad, el cuidado de la tradición, el estudio y la meditación. Las más importantes virtudes de sus enseñanzas son la tolerancia, la bondad, la benevolencia, el amor al prójimo y el respeto a los mayores y antepasados. Frecuentemente se refería a que, si el príncipe es virtuoso, los súbditos imitarán su ejemplo. Que también aplicaba para: gobernante/súbdito, marido/mujer y padre/hijo.

El maestro afirmaba que una sociedad próspera sólo se conseguiría si se mantenían las relaciones en plena armonía. En el poco legado escrito que dejó, LAS ANALECTAS, una colección de conversaciones con sus discípulos, muestran que basaba toda su filosofía moral en una enseñanza central: el ren (jen), que no es más que la virtud de la humanidad, fundamentada a su vez en la benevolencia, la lealtad, el respeto y la reciprocidad. Valores que son imprescindibles en las relaciones humanas que Confucio describió: Entre gobernador y ministro, entre padre e hijo, entre marido y mujer, entre hermano mayor y hermano menor, y entre amigos. Teniendo por objeto final la paz universal y la armonía general.

En último término, todas las personas estamos sujetas a la responsabilidad de nuestras propias acciones…las muchas que tomamos a cada momento, cada hora, cada día y cada semana; y esto no es tema de especulación. No obstante, atribuimos frecuentemente a nuestro entorno las razones por las cuales actuamos de una manera u otra y endosamos responsabilidades propias a factores externos para justificar mayormente nuestras malas acciones. Cuando la realidad primera, la fuente máxima de un verdadero y positivo cambio en nuestro planeta, viene de nuestra moralidad y de nuestras buenas acciones diarias.

Lo que Confucio quiso llevar a cabo no era nuevo, sino que correspondía, como él mismo confesaba, a lo ya dicho por una larga tradición de sabios. Y cada uno de nosotros en esta era moderna, tenemos la posibilidad de hacer las cosas mejor y con una mayor conciencia. Eventualmente será nuestra propia vida y obra la que se convertirá en objeto de culto y generará todo tipo de influencia positiva en los demás a través de una cadena de buenas acciones que podría lograr más adeptos que la propia religión.
 

Repite conmigo "AMOR"


Hacer el bien y generar buenas acciones tiene que ponerse de moda, empieza por ti mismo y crea un efecto multiplicador.


Ahhh casi lo olvido! ...Las bebidas son producto de mi mente curiosa.



Ahmed Pérez Gandica