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David Cultivo Inspirando a través de la Música

Maracay, Aragua


   Mis inicios en la música se remontan a hace 16 años, era la época final del liceo en donde comenzaba a experimentar las inquietudes propias de la vocación y de mis hobbies. Mi nombre es David Arturo Pérez mejor conocido como David Cultivo, tengo 32 años, hijo de padre músico, del cual aprendí desde pequeño a enamorarme de la música, a entenderla y adoptarla como parte de mi vida.  

   Participe en varias agrupaciones musicales y proyectos, todos como bajista, viví experiencias increíbles e irrepetibles, tuve la oportunidad de aprender a manejar varios géneros y a fusionarlos, puedo hacer rock, metal, ska, reggae, hip hop. Hoy por hoy y gracias a esa variedad de conocimientos que fui adquiriendo en cada tarima y con tantos artistas que he conocido es que he podido darle forma a mi propio material como solista, lo que sin duda es un gran y maravilloso viaje.



 

   Mi primer contacto con viajes fuera del país no lo recuerdo bien porque era muy chamo, fuimos a Bogotá Colombia a hacer una visita familiar, sin embargo el primer viaje que marcó una diferencia y que inclusive ha influenciado de algún modo mi música fue a Egipto, un país místico y misterioso que me permitió estar en contacto con una cultura sumamente distinta a la nuestra.

   Luego en ese mismo tour fui a Roma Italia que ha sido una de las ciudades que más me ha marcado por su cultura, su forma de vivir, su comida, su musica y sus tradiciones.

   En mi viaje también he tenido la oportunidad de visitar el muro de los lamentos en Israel, el Vaticano, Villa florida, Asunción y Ciudad del Este en Paraguay, Cajón del Maipú, Valparaíso, Viña del Mar y Santiago en Chile, La casa de Neruda, Buenos Aires, Caminito, y Mendoza en Argentina, Las cataratas de Foz en Iguazú, Río de Janeiro, Cristo Redentor, Escadarias da Selaron e Ihla Grande en Brasil, Los girasoles de Turen, Vereda del Lago en Maracaibo, El Ávila en Caracas, Chorreron, Chuao, Choroni, Tuja.

   De todos estos viajes definitivamente Río de Janeiro en Brasil es un lugar que nunca olivaré, es difícil explicar la esencia de esa ciudad, yo pasaba por un mal momento cuando llegue a Brasil y su energía y todo lo que ahí viví no solo me hicieron cambiar de estado, sino que me hicieron sentir una felicidad plena. Volvería mil veces sin problema.